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Protege a tu mascota de las garrapatas

Protege a tu mascota de las garrapatas

Las garrapatas, ácaros macroscópicos, son parásitos en todas sus fases de desarrollo. La mayoría de las especies pueden alimentarse de perros y gatos o de otros hospedadores.

Las garrapatas, según su morfología, se engloban en dos familias:

  • las garrapatas duras pertenecen a la familia ixodidae
  • las garrapatas blandas a la familia argasidae.

Las garrapatas de perros y gatos más frecuentes son las duras. Las hembras aumentan su peso hasta 120 veces después de ingerir sangre, antes de hacer la puesta y pueden medir hasta un centímetro de longitud cuando están grávidas. Se alimentan exclusivamente de sangre de forma temporal, pasando de unos días a varias semanas prendidas en el hospedador.

Se considera que las garrapatas son, después de los mosquitos, los vectores más eficaces de bacterias, virus, protozoos y nematodos que afectan tanto a animales de compañía como a humanos.

La transmisión de patógenos puede producirse a través de la saliva cuando la garrapata se alimenta, o más raramente, cuando los animales ingieren la garrapata. La importancia de las garrapatas como vectores de patógenos varía según la especie y en algunos casos, según la localización geográfica.

La distribución geográfica y la densidad de garrapatas en un área están generalmente determinadas por el clima y la densidad de hospedadores. En España las especies de garrapatas como Rhipicephalus sanguineus y otras, son más frecuentes durante la primavera y el verano, pero pueden alimentarse durante todo el año.

Ciclo biológico de la garrapata

Las especies de garrapatas que se encuentran en España, son las denominadas ‘de tres hospedadores‘, ya que cada estadio se alimenta de un hospedador distinto. Tras cada alimentación, la garrapata cae al suelo para mudar al siguiente estadio y buscar posteriormente un nuevo animal.

La garrapata hembra pone huevos en el medio ambiente y muere. Allí, los huevos eclosionan y dan lugar a larvas con 3 pares de patas que se alimentan rápidamente (2 a 3 días) de un hospedador adecuado. Las larvas vuelven al medio externo para mudar y convertirse en ninfas con 4 pares de patas y también se alimentan durante un tiempo (4 a 6 días) de otro hospedador.

Las ninfas regresan al medio ambiente y vuelven a mudar para convertirse en adultos.

El adulto con 4 pares de patas, pasa la mayor parte del tiempo en el medio ambiente. Las hembras se alimentan de sangre durante 5 a 14 días de un mamífero hospedador de gran tamaño, como, por ejemplo, perro, ganado vacuno o herbívoros silvestres.

Signos clínicos

Las garrapatas se pueden encontrar por toda la superficie corporal del animal afectado, pero tienen predilección por las zonas ventrales y las zonas con piel fina, como cara, orejas, axilas, y regiones interdigital, inguinal y perianal. Algunos hechos importantes a tener en cuenta son:

  • La pérdida de sangre en infestaciones graves y bajo algunas circunstancias, puede desencadenar anemia.
  • La herida producida por la picadura de la garrapata puede infectarse o se pueden formar microabscesos, como reacción a las piezas bucales de la garrapata, cuando ésta se extrae de forma incorrecta, pudiendo parte de estas piezas quedar incluidas en la piel del hospedador.
  • Las hembras prendidas de garrapatas alimentadas y grávidas, son fáciles de ver gracias a su tamaño.
  • Se pueden observar signos clínicos compatibles con las manifestaciones de los procesos cuyos agentes patógenos han transmitido, como erlichia, babesia, borrelias etc.
  • Una garrapata puede albergar más de un patógeno, de manera que el cuadro clínico no es exclusivo de un solo proceso.
  • Algunos patógenos pueden ser transmitidos entre generaciones de garrapatas y/o estadios del ciclo biológico, y otros a través de cada estadio del ciclo mientras se alimentan. La saliva es la ruta principal para la transmisión de patógenos.

Prevención y tratamiento de los parásitos externos

Tratamiento de una infestación por garrapatas existente

Las garrapatas que estén visibles se deben retirar lo antes posible para así evitar la transmisión de muchas de las enfermedades transmitidas por ellas. Hay una gran variedad de instrumentos para quitar las garrapatas que están prendidas a la piel. Además, conviene aplicar un acaricida, ya que puede ser que no se vean todas las garrapatas presentes en el animal, y usar tratamiento preventivo para el animal afectado y los que convivan con él.

Hay que tener en cuenta la posibilidad de que se haya producido la transmisión de otros patógenos por lo que algunos clínicos cuando la infestación ha sido grave recomienda realizar un test diagnóstico de alguna de estas enfermedades e incluso iniciar un tratamiento profiláctico en el paciente.

Prevención y control continuado

Como en el caso de los tratamientos para pulgas, existen múltiples productos y diversas vías de administración como collares, sprays, pipetas y comprimidos masticables.

Los factores a considerar para elegir un tratamiento son:

  • Vía de administración.
  • Duración del efecto.
  • Características del animal, como especie (perros o gatos), edad y peso.
  • Actividad del animal, incluyendo baños e inmersiones en ríos o mar.
  • Otros antiparasitarios y/o otros medicamentos que el animal pueda estar recibiendo.
  • Cualquier signo clínico asociado a una infestación.

Así que ya sabes! Mantén a tu mascota libre de estos parásitos tan molestos y consulta con tu veterinario/a la opción más adecuada para protegerla.

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